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  • Ozzy y Sepultura estremecieron el Movistar Arena

    Mar 30 2011, 6h25

    Un conciertazo! fue el que oficiaron el día de ayer en el Estadio Movistar del Parque O'Higgins dos colosos del metal como son Sepultura y el siempre vigente maestro Ozzy Osbourne.

    A nuestra llegada al recinto a las cinco menos veinte, supuse que muy poca gente asistiría a la gran presentación que comenzó un par de horas más tarde: sólo unas 200 personas se encontraban agolpadas frente las rejas del estadio a la hora indicada, y cuando estas fueron abiertas, la cantidad aumentó en apenas otro centenar quizás.

    El estadio se fue llenando paultinamente. Un cuarto para las ocho, Sepultura ya estaban asentados sobre el escenario y el Movistar a la mitad de su capacidad. Los brasilero-norteamericanos arrancaron duro con "Arise", para luego regalarnos otros varios clásicos de sus mejores años con Max Cavalera, de la actual formación y del nuevo disco que se disponen a lanzar este año.

    El mosh pit no enardeció en la cancha, sino hasta los veinte minutos finales de la presentación de Sepultura, cuando terminó de repletarse el estadio y quedaron condensados los principales temas de la banda: "Troops Of Doom" y el cierre con "Territory" y "Roots Bloody Roots". Una presentación impecable, que de no haber sido número de apertura a otro gran artista, habría dejado gusto a poco. De Sepultura no hay mucho más que agregar, sin duda la mejor banda que ha salido de este patio de mundo y uno de los principales conjuntos en la escena thrash y del metal en general. He tenido el privilegio de verlos tocar un par de veces y todas las recuerdo como grandes presentaciones.

    Tras la retirada de Sepultura, al unísono se clamó por la presencia de Ozzy, la cual se dió varios minutos más tade. El dios padre del metal se presentó primero ante el público, saludándolo con su natural carisma y afecto, para luego dar paso al resto de los músicos que aparecieron sobre el escenario destilando el clásico de clásicos: "Bark At The Moon". A estas alturas el estadio se vino abajo y no sirvió para aplacar la locura el siguiente tema: "Let Me Hear You Scream", segundo track del álbum lanzado el año pasado.

    Siguiendo la lógica, era de esperar que lo que viniera fueran más temas de Scream, sin embargo no fue así, el setlist hizo mayor ahínco sobre lo clásico, con bastantes temas del Blizzard Of Ozz y cuatro clásicos de Black Sabbath. La actual formación, es sin duda tremenda, muy por sobre las espectativas de quienes suponíamos que Zakk Wylde y Mike Bordin eran dos irremplazables, el nivel que destallaron en sinergia y por separado el batero Tommy Clufetos y el jóven guitarra griego Gus G (ex Dream Evil) fue impresionante, lo mismo Ozzy que parece no envejecer sobre los escenarios, derrochando más energía de lo que podría cualquier otro músico con menos de la mitad de su edad.

    A ratos las cosas se pusieron bastante peligrosas en cancha, donde suelen vivirse con mayor intensidad los conciertos de heavy metal. Desde el momento que se alternaron uno tras otro clásicos como "Mr Crownley", "I Don't Know", "Fairies Wear Boots" de Black Sabbath, "Suicide Solution" y por sobretodo "War Pigs", "Iron Man" y "Crazy Train", los presentes comenzaron a exparsirse entre empujones y patadas, volaron algunas camisetas metaleras, muchos se infiltraron desde la cancha general a la VIP y todo se tornó caótico.

    Ya cerca del cierre "Mamma I'm Coming Home" calmó un poco los animos y la agitación de brazos y encendedores remplazó por unos minutos el caos, luego vino "Paranoid" y le saltó por última vez la tapa a la olla. Tres potentes horas de heavy metal habían llegado a su término y tal como Sepultura, Ozzy dejó demostrado que su sello puede trascender cualquier formación, la actual de todas maneras deja muy conforme y Gus G en particular me recuerda en algo a Randy Rhoads. Una banda que funciona en todos los niveles y que registró su buen groove en una versión del "Rat Salad" de Black Sabbath (abajo), deleitándolos con sendos solos de guitarra y batería.

    Fuente: http://stoneresk.blogspot.com/2011/03/ozzy-y-sepultura-estremecieron-el.html
  • Geddy Lee, Alex Lifeson y Neil Peart encendieron la fiesta en el Nacional

    Out 20 2010, 17h29

    El promedio de sus edades bordea los 57 años, pero aún así fueron capaces de regalarnos tres horas de verdadera música en su presentación de ayer en Santiago. Rush no es un clásico más, son una leyenda viva, el power trío de rock progresivo más trascendente, virtuoso y enérgico, haberlos tenido el día de ayer en la capital, aunque fuera un domingo, consta como uno de los momentos significativos en materia de conciertos en el país.

    El tedioso trayecto al estadio (para quien es de provincia), la interminable espera de horas, abatido entre el calor, el cansancio y la música de fondo (más que nada prog de los '70: Jethro Tull, Yes, Genesis, Kansas, etc., etc.), todo eso quedó en nada o más que muy compensado con la opulenta presentación de los canadienses, para quienes en esta ocasión no abrió ninguna banda extranjera, ni local y que con puntualidad a eso de las nueve con siete minutos, amenazaron con echar el estadio abajo.

    La gente se ofuscó con sólo ver las primeras imágenes de un extendido video que da pie a "Spirit Of The Radio", tema con el cual abrieron la presentación, de ahí en adelante los próximos 20 minutos serían de locura total, la olla humana hirviendo a presión digna de un concierto de Slayer, entre saltos, empujones y más de algún imbécil por ahí repartiendo golpes.

    Luego de "Spirit Of The Radio", vinieron uno tras otro grandes clásicos, reconocibles a primera por los riffs iniciales (de bajo o guitarra), las intro tecladísticas o los propios videos: temas como "Presto", "Leave That Thing Alone", "Faithless" o "Freewill" animaron en demasía a la audiencia que en algún momento dejó de desenvolverse con actitud headbanger para asimilar y admirar cada espectacular solo de Alex Lifeson en sus distintas guitarras, incluída una mandolina o el cómo Geddy Lee pasaba del bajo al teclado con una sincronía asombrosa y haciendo gala de un virtuosismo increíble.

    Luego de interpretar "Subdivisions", una voz en off dió pie a un interludio: "Debido a su avanzada edad, los músicos se tomarán un descanso de veinte minutos", se daba por terminada la primera hora y media de concierto. Al regreso otro largo video avisaba un nuevo clásico: "Tom Sawyer" (abajo, capturado por la lamentable cámara de mi celular), no fueron después de todo los riffs más pesados que se escucharan en la noche, pero este es un tema que indudablemente hace más delicias entre metaleros y amantes del rock directo que entre los propios progres, y en lo personal la segunda parte del concierto fue para mí demasiado excelsa.

    "Red Barchetta", "XYZ" (que temazo), "The Cameral Eye", "Vital Signs" y un tremendo solo de batería de Neil Pearl en plan jazzístico, le volaron la cabeza a los presentes, con tal cantidad de matices que hasta el más acérrimo a las etiquetas (y yo soy de esos) se habría vuelto loco. Para cuando vino "2112 Overture" la gente hace rato se había dado por pagada y yo al menos no me esperaba que vinieran otros cuatro temas.

    Falsa despedida, apagón y reviene Rush con "La Villa Strangiato", caudal de virtuosismo que a esas alturas no me dejaba duda alguna de que este ha sido hasta el momento el mejor concierto al que he asistido en toda mi vida, seguidamente unas pinceladas de acordes cercanos al reggae, como el de sus discos ochenteros transformba y hacía la intro de un tema en principio irreconocible: "Working Man", que luego retomaría su estructura hard rockera, para terminar en una intrumentación tipo Iron Maiden, que en algo recordaba a temas como "Fear Of The Dark", un cierre impresionante!

    Un último video quiso destacar la idea de que Rush son sólo tres simples y accesibles mortales, lo que al final del evento y ahora que repaso el concierto no me deja tan convencido. Ya no me quedan dudas de porque estos tipos son el referente fundamental de tantas bandas y músicos tan extraordinarios como John Petrucci, Geoff Tate, Dave Mustaine o Less Claypool, sus directos superan ampliamente a los propios discos y eso, según pude comprobar, no era un simple decir.

    Fotos: http://www.facebook.com/group.php?gid=45570029363&v=photos

    Fuente: http://stoneresk.blogspot.com/2010/10/geddy-lee-alex-lifeson-y-neil-peart.html
  • Bon Jovi desató la euforia en el Estadio Nacional

    Out 4 2010, 2h31

    Bon Jovi jamás han figurado en mi lista de favoritos, sin embargo apenas supe que tocarían en Chile, no dudé un segundo en estar ahí. Músicos que descubrieron el secreto de la eterna juventud y de la atemporalidad musical, fusionando en un primer momento (durante los años '80) los accesibles sonidos del hard melódico precursado por los británicos Def Leppard, con todo el rock de carretera y sentir americano de Bruce Springsteen. Con el tiempo llegaron a convertirse en los naturales sucesores de Journey y actualmente son la banda de pop/rock con mayor vigor y vigencia en el medio.

    Que la fórmula siguiera dándole divisas tres décadas más tarde es algo bastante respetable y lo que es más: que sean capaces al día de hoy de llenar estadios de todo el mundo y hasta de agotar entradas al poco tiempo de su anuncio, es un verdadero record que no muchas bandas clásicas tienen el lujo de batir. Chile no fue ayer la excepción, con cerca de 60.000 personas aglopadas en el Estadio Nacional de Nuñoa, gritando, saltando y coreando cada uno de los temas, en el inglés que más les acomodara.

    A mi parecer, sin embargo, lo único que amenazó con arruinar un poco la presentación de ayer, (o sus expectativas) fue el teloneo de Lucybell, quienes como todos sabemos desarrollan "otra onda". Se hacía de pronto incomprensible el cómo llegaron ahí, aunque lejos lo peor (y esta es también una opinión más que nada personal) fue mamarse cuarenta minutos de su patética puesta en escena y sonido. Rectifico: yo soy de los que odia a Lucybell, como al parecer también los terminaron odiando anoche gran parte de los 56.000 asistentes, muchos de los cuales los taparon a pifias.

    El paso de Lucybell a Bon Jovi fue como superar el purgatorio y haber tocado porfin las puertas del cielo. Desde el principio los gringos, no se fueron con rodeos y "tiraron toda la carne a la parrilla": "Blood On Blood", "We Weren't Born To Follow" (hímno político/libertario de su último disco: The Circle), "You Give Love a Bad Name" (Clásico de clásicos), "Last Highway", "Born To My Baby" y "Have a Nice Day", fueron el contacto rockero a través del cual la banda prendió los motores de una jornada maravillosa. Adyacente a ello, más temas de The Circle como "Work for the Working Man" y "When We Where Beautiful", cada cual con un apoyo visual más impresionante que el anterior.

    En el tercio final, sonaron los clásicos que todo mundo esperaba, partiendo por "It's My Life", single de enganche del tremendo álbum Crush del 2000 y que gozó de altísima difusión en su momento. Luego vinieron "Bad Medicine", en una versión alternada por los covers: "Pretty Woman" (original de Roy Orbison) y la movida "Shout", "Someday I'll Be Saturday Night", "Always" y "Runaway" entre otros. A lo que siguió un primer cierre con "Keep The Faith", luego un segundo tras interpretar "In These Arms", "Wanted Dead Or Alive" y el hímno "Livin' On A Prayer", para luego volver inesperadamente y cerrar de manera definitiva con "Bed Of Roses".

    En resumen: un conciertazo, que en sus más de dos horas de duración dejó a todos visiblemente emocionados, a las mujeres derretidas tanto por las virtudes musicales y la puesta en escena de dos tremendos "latin lovers" como son Jon Bon Jovi y Richie Sambora y hasta yo mismo llegué a sorprenderme en un momento con los ojos cerrados y mil recuerdos en la mente, coreando temas como "Always" y "Bed Of Roses" en imperfectibles interpretaciones.

    Para quienes sostienen que el romanticismo hace tiempo abandonó al rock, es de suponer que no tienen la menor idea que tan vivos siguen actualmente la música y el legado de Bon Jovi.

    Fotos: http://www.facebook.com/photo.php?pid=31597124&fbid=1567174775153&op=1&o=global&view=global&subj=45570029363&id=1108921173

    Fuente: http://stoneresk.blogspot.com/2010/10/el-aor-no-ha-muerto-bon-jovi-desato-la.html
  • Noche de emociones junto a ZZ Top en el Arena Santiago

    Mai 20 2010, 2h08

    Una increíble jornada de blues-rock fue la montada ayer en el estadio Movistar Arena, los protagonistas nada más ni nada menos que la banda más aclamada e importante del rock sureño: ZZ Top. La previa, una sobrebia apertura de parte de los teloneros: el power trío nacional Harrison Blues (en adelante un nombre a considerar en mi lista) y los ya consagrados El Cruce, además de un agradable número de camisetas mojadas, relativo al show que los ZZ ostentan en todo el mundo.

    En ocasión de los 21 años de Radio Futuro y anexo a una gira sudamericana que comenzó en Santiago y seguirá en Argentina y Brasil, el histórico power trío texano conformado por Billy Gibbons (guitarra), Dusty Hill (bajo) y Frank Beard (batería) instaló su particular groove bluesero sobre el escenario capitalino e hizo moverse a medio mundo abriendo con "Going Me Under Pressure", seguido de unos cuantos temas de su repertorio más boogie.

    Tras un breve intervalo en el cual una de las dos chicas (producto nacional) que participó en el acto de las camisetas mojadas sube al escenario para coquetearle a un enjuto Gibbons y en el que este aprovechó de bromear un poco, inicia la segunda parte de la presentación: más bluesera e intimista, hasta dar en el pie con una estupenda versión del "Hey Joe" de Jimi Hendrix. A estas alturas del concierto los tres músicos hacen gala de sus superioridades instrumentales.

    Si alguna vez se corrió el rumor de que ZZ Top son marcianos, ayer mismo yo terminé por creermelo, y es que además del estrindente brillo cromático del bajo de Dusty Hill, su técnica y voz, como dicen los viejos: me volaron la cabeza, lo mismo que la voz y potentes solos de Billy Gibbons, no por poco la influencia más importante del difunto Dimebag Darrell.

    Cerraron el show los tres clásicos más esperados de la noche: "Viva las vegas", "La Grange" y "Tush", único momento en que se desataron el mosh pit y la algarabía de los presentes. Como balance final: una presentación redonda que deja en buena posición a los exponentes nacionales del género y la con la sensación de que ZZ Top son, perdonando el cliché, como el vino mismo, 40 años de carrera, las barbas enblanquecidas, limitado desplazamiento sobre el escenario, pero en bajo, guitarra y batería, definitivamente no existen dos bandas iguales.

    El gran recordado de la noche: Ronnie James Dio, quien hace exactamente un año se acoplara en el mismo escenario junto Heaven & Hell.

    Fuente: http://stoneresk.blogspot.com/2010/05/noche-de-emociones-con-zz-top-en-el.html