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  • Crónicas de mejor día de mi vida: 22/10/10 ♥

    Dez 6 2010, 22h28

    Hace poco que se cumplió un mes del recital de Green Day en Argentina. El recital que tantos años esperé y ni siquiera dejé una notita acerca de él en el blog.

    Aunque casi muero ese día, fue hermoso e inolvidable. Fui desde las 8 a.m. de ese día a hacer la cola y ya había gente, pero la cifra se hizo insignificante cuando comenzaron a llegar cada vez más colectivos llenos, repletos de personas, todas que iban al recital. Tenía posibilidades de conseguir un buen lugar.







    Pero mas o menos a las 12 del mediodía, supongo, alguien empezó a correr y salimos todos detrás de él. Llegamos a la histórica valla que dos horas después derribaríamos para abrirnos camino hacia el escenario, que era considerablemente largo. Pero resultó ser que al salir corriendo, no le presté mucha atención a las carteleras (que no entendía muy bien) y cuando me acordé de preguntar a alguno si ese era el camino hacia campo vip, me dijo: "Eh, sí, campo, campo", por lo tanto corrí inmediatamente en dirección opuesta y volví a retomar mi ruta. Llegamos a un lugar con una especie de vallas en forma de corral donde había un inútil que nos llamaba inútiles y nos dijo que nos ordenemos de a dos, haciendo fila contra las vallas. Esto se hizo bastante complicado ya que eramos demasiados anhelando la escasa cercanía al escenario (que no veíamos todavía) Desde ese punto, podíamos ver lo que nos esperaba. Estábamos muy cansados por haber corrido tanto y todavía nos quedaba pasar por un puente lo cual parecía una fatalidad.






    Luego de un rato, nos comenzaron a dejar pasar por grupos pequeños para la acreditación. Pasé en el segundo o tercer grupo. Nos dieron una pulsera (que todos nos imaginábamos muy diferente) de papel, nos marcaron las entradas y luego las revisaban con un aparato. El chico que estaba adelante mío no lo dejaron pasar porque tenía una entrada que no era auténtica según la maquinita, por lo que cuando tuve que pasar me puse demasiado nerviosa porque el aparato tardaba. De más está decir que luego de eso, me dirigí saltando de alegría hacia el puente.






    Una vez que crucé, caminé hasta llegar al escenario y me llevé una gran sorpresa al ver lo cerca que estaba. En tercera fila, cerca de la pasarela (que era demasiado pequeña, pero algo es algo) por la cual pasaría más tarde Billie Joe.






    Estuve, desde ese momento (aproximadamente las 3 de la tarde) hasta las 8 y media de la noche que tocaba Massacre, frente a un escenario vacío. Los teloneros estaban tocando en los otros dos y los "veíamos" por la pantalla. Digamos que no le prestamos nada de atención a los teloneros, que estuvimos gritando todo el tiempo "Hey Oh!, Lets Go" o "I say hey-ooooooooooh" y respondiéndonos a nosotros mismos. Además había un fotógrafo que nos sacó la misma foto 500 veces y se hacía el lindo. Le preguntamos el nombre para después conseguir las fotos y se limitó a decir "Matías" a lo que le preguntamos "¿Matías qué?" Pero él se quedó parado, acomodándose el pelo, ignorándonos. Pasando a cuando llegó Massacre, todo eso fue muy divertido. Wallace es definitivamente un personaje muy particular, salió con unas calzas de animal print y entre cada canción nos tiraba alguna que otra frase filosófica.






    Cuando Massacre terminó de tocar eran aproximadamente las 9 de la noche. Estabamos todos esperando la salida del Pink Bunny pero sólo oíamos música (entre otras, Revolution de The Beatles y Surrender de Cheap Trick ) Cuando, rotundamente, lo que escuchabamos cambió de tono definitivamente con Don't Stop 'Til You Get Enough de Michael Jackson. Todos sabíamos que ya era hora del Pink Bunny y así fue. Salió con dos Quilmes y lo incitamos a hacer fondo y bailó YMCA de Village People.








    Tras su retirada, esperamos unos minutos, empezó a oírse Song of the Century, luego el principio de 21st Century Breakdown y aparecieron.
    El resto del recital es indescriptible. Ya en East Jesus of Nowhere el pogo me transportó para atrás, tuve que volver y quedé frente a Mike la gran parte del resto del concierto.














    Mike nos decía "Muchas gracias" mientras tocaba, un genio.






    En St. Jimmy, el pogo fue tremendo. Por el escaso lugar, no podíamos saltar como queríamos, teníamos que hacerlo todos a la vez porque si no nos caíamos. De más está decir que King for a Day fue espectacular, que hicimos cantar a todos los integrantes de la banda, Elvis (Jason Freese) se mandó tremendo solo de saxo, Tré se paseó por el escenario con su corpiño rojo y finalmente llegó el momento de los covers con Break on Through (To the Other Side).















    Me sorprendió que nadie de mi alrededor cantara cuando yo estaba gritando como una desquiciada. Lloré demasiado con Hey Jude, era mi sueño cumplido realidad, mis ídolos tocando una canción de mis otros ídolos. Luego, 21 Guns fue realmente emocionante y lloré un tanto más.






    Minority fue genial también, con todos esos papelitos y cuando terminaron de tocarla se retiraron.










    Y luego de unos minutos... ¡comenzó el encore! Jesus of Suburbia la canté desde el principio hasta el fin. No podía creer lo que estaba viviendo cuando comenzaron a tocar Whatsername, mi favorita de American Idiot. Y luego, con Good Riddance terminó la maravillosa experiencia.






    Los tres tiraron parte de su equipo (baquetas y púas) al público y pude agarrar dos puás de Mike.
    Aunque salir fue bastante conflictivo y estabamos todos perdidísimos, eso no importa. Ya todo está dicho.








    No pude sacar muchas fotos porque apenas pude respirar, ya que todos eran mucho más altos que yo. Tengo pocas fotos, pero estos recuerdos no se borrarán jamás