Es la tercera vez que asisto a Mxbeat y el hecho de ir lo he convertido en un acto religioso, ya que no solamente es el cartel lo que me atrapa, sino el ambiente que sé, se creará en el evento.
Obviamente las ediciones siguientes se alejarán aún más de lo que pasó en 2006, año en el que absolutamente todo fue gratis, los asistentes apenas éramos unos cientos, cuando era el paraíso de para los fanáticos de Phoenix, los Kinky regresaban con Reina, Porter apenas empezaba y la Plastilina Mosh nos puso a bailar con sus oldies de finales de los noventa.
Desde ese año me volví fanática del concepto y esperé con ansia la invitación para 2007 y vaya que las cosas distaron mucho de aquella tarde-noche de tragos y canciones un año antes. El lugar estaba repleto de personas, que supongo que de boca-en-boca se enteraron de aquella fiesta en Santa Fe, el cartel no fue tan bueno, llovió, hizo frío y sinceramente odié mucho ese día… al parecer la esencia se había perdido.
Y finalmente llegó el prometedor 2008, con un cartel pequeño pero muy contundente, en el que podías remontarte a décadas pasadas con Jarvis, bailar a morir con Digitalism, reír con las letras simples del
Instituto Mexicano del Sonido (IMS) o morir aplastado por el sonido de balazos de M.I.A.
El lugar me pareció perfecto: amplio, alejado del centro de Toluca y cerca del D.F. (obviamente la audiencia de nuestra ciudad superaba por mucho a los locales). El clima tan característico del estado vecino no logró frenar a todos aquellos que íbamos dispuestos, primero, a pasarla muy bien y segundo, a que Mxbeat saldara la deuda de aquel horrible 2007… y vaya que lo lograron.
Y como en
RadioAurora alguna vez escribí, me negué a creer lo de Digitalism, Jarvis y los Beastie Boys hasta estar parada frente a los horarios y afortunadamente los rumores no fueron más que verdad, así que el hecho de tener tantas opciones, topar varios amigos/conocidos y que los precios de la comida y la bebida fueran justos, pintaban para pasar una muy larga -pero agradable- jornada de baile y fiesta.
Me fui más por aquello que nunca había visto o que difícilmente regresaría a presentarse, así que empecé mi recorrido en forma cuando abrieron la carpa de música electrónica con
discoRUIDO! y su extrañísima, pero vivaz, vocalista y esas canciones pegajosas que no pudieron servir mejor como calentamiento previo a lo que se esperaba más tarde.
Lo-Fi-Fnk me causaba mucha expectación, así que decidí llegar al frente del escenario para ver a detalle una excelente presentación, en la que nos pusieron a bailar y a los más fans a cantar. Un show bastante sencillo, con una interacción rara con el público, porque se les notaba mucho la pena y la sorpresa por el número de personas que estábamos ahí, además de los raros movimientos de August quien si resulta ser bastante gracioso.
Después vendrían mis gallos,
The Teenagers quienes realmente se robaron mi corazón aquella noche, cantando casi todo el
Reality check y resultaron ser otros con cara de sorpresa al ver la cantidad de gente reunida en la carpa, pero Quentin, su vocalista, supo solucionar el problema con su arrolladora personalidad. Vinieron con todo, el glamour de la chica de la batería y la guitarrista y la actitud sobria –más no grosera- de Michael y Dorian, nos hicieron cantar y recrear escenas, reír con las mujeres que se subieron "a cantar" pero no se sabían
Homecoming, pero sobre todo amar a Quentin y sus frases en español.
Muchas personas empezamos a salir de la carpa, ya que las presentaciones fuertes de la noche comenzarían,
Cut Copy se lució a su modo, ya que ni siquiera manejan el mismo concepto de banda anterior, pero eso si
Lights & Music sonó fuerte y muy bien, además de
Future.
Después vino lo que ya todos han leído, el rarísimo show "íntimo" de
Jarvis Cocker con su increíble atuendo de oficinista sesentero y sus suposiciones (todo un personaje el hombre), después la locura, las coristas, el increíble dj, los balazos de y la fusión de ritmos de
M.I.A y finalmente lo que todos habíamos esperado, los grandísimos
Beastie Boys y la nostalgia por el hip-hop old school y lo que sobra decir sobre su calidad musical.
A
Digitalism no sé si le fue tan bien como le hubiera ido de no haber compartido horario con Beastie Boys, porque obviamente la mayoría de la gente prefirió verlos, pero eso si, al terminar la presentación corrimos para la carpa, aunque los menos afortunados solamente escuchamos
Pogo y
Jupiter Room Y de ahí la fiesta siguió en grande hasta esa hora en la que los valientes-sin-cansancio siguieron en pie.
Los demás decidimos partir a nuestros hogares o al lugar en el que pasaríamos las horas que sobraban de la noche, congelados por aquel terrible frío que hasta a un sueco puso a tiritar. Eso fue a grandes rasgos lo que viví en el Mxbeat de este año, que con esta edición realmente saldó aquella cuenta que teníamos pendiente y que mejor para concluir que esta cita de
Adore de
Lo-fi-fnk:
"I wanna thank you for the day, I had the best of times"
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RadioAurora