En todos los festivales siempre hay un factor en común, bueno, o varios: descubrimientos, decepciones, grandes grupos con malos directos, grandes momentos con pequeños grupos. Y al final, después de tal saturación de conciertos, tan solo unos cuantos logran permanecer en tu cabeza durante semanas, y esos son los buenos conciertos del festival, que nunca suelen coincidir con los que esperabas.
Y con los calores llega el que será el segundo y último festival para mi este año. Dos días de conciertos al sol de explanada de Boadilla del Monte donde se alojaba el recinto del Summercase. Grandes decepciones, como una PJ Harvey descafeinada y sola, sin nada que ofrecer que lo que sabe hacer junto a su banda, pero sin banda, y que consiguió en menos de 4 canciones hacer que la gente emigrara a otros conciertos, mejores en su mayoría. Unos Airque no valen para festival, por su tipo de música, y su escasa voz. Unos Bloc Party que se dejaron olvidada la…